Traduzca la página
Noticias

Secciones

Determinan los cambios genéticos que permiten a ciertas células cancerígenas avanzar hacia la metástasis

E.P.

Investigadores del Centro de Genómica e Investigación Oncológica (GENYO), participado por la Universidad de Granada, la farmacéutica Pfizer y la Junta de Andalucía, han conseguido determinar los cambios genéticos y fenotípicos que permiten a determinadas células avanzar hacia el desarrollo de un proceso metastático.

 

El proceso de metástasis, que es el principal motivo de las muertes ocasionadas por cáncer, se produce por el paso de células tumorales desde el tumor primario hasta un órgano diferente y sin relación anatómica directa. Para que esto ocurra, es necesario que esas células, a las que los investigadores denominan Células Tumorales Circulantes (CTCs), viajen a través de la sangre hacia esos órganos.

 

Ahora, los investigadores del GENYO han conseguido poner de manifiesto la existencia de estas CTCs en proceso de división celular en una paciente de cáncer de mama sometida a tratamiento sistémico, "demostrando así la capacidad de estas células no sólo para ser capaces de adaptarse a microambientes hostiles como la sangre, sino también para sobrevivir a pesar de los tratamientos y, posteriormente, dividirse y colonizar otros órganos y tejidos pudiendo producir una metástasis tiempo después", según ha resaltado este martes en una nota la Universidad de Granada, que ha destacado que este hallazgo "no había sido visualizado hasta ahora en este tipo de microambientes".

 

De hecho, los resultados de la investigación del grupo Biodinámica de células tumorales circulantes, microambiente tumoral y metástasis, han sido ya publicados por las revistas científicas Cancer Biology & Therapy, Clinical Translational Oncoly y Annals of Oncolog, que han demostrado que pacientes con cáncer de mama que presentan esas Células Tumorales Circulantes (CTCs) antes del inicio de su tratamiento tienden a desarrollar metástasis o a sufrir recaídas metastásicas poco tiempo después.

 

La permanencia de estas CTCs durante el tratamiento y después del mismo, permite discriminar qué pacientes responden favorablemente a la quimioterapia y cuáles no, de forma que aquellos que muestran persistencia de CTCs durante la administración de la misma sufren recaídas de la enfermedad y tienen una supervivencia global menor que aquellos que no las presentan.

http://www.salut.org/post/102236

Noticia publicada el 15/06/2011

© Mujer y Vida (2011)