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Día Internacional de la Vida

Si tú cuidas tu vida respeta que los demás cuiden la suya.
En un momento en que se vive un profundo cambio social y económico.
 Una sociedad no es justa ni viable si no se protege a los más débiles, si no se articula una clara protección y aprecio al más elemental y básico de los derechos humanos.
 EL DERECHO A LA VIDA.
La vida humana tiene varios factores; tanto en sus formas corporales y psíquicas, como desde el aspecto social  en su aspecto de relación y comunidad.
Todos tenemos derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes.
La magia de la vida se encuentra en ser uno mismo, no cambiar por agentes externos y valorar quienes somos.
Por mucho que te digan, por más que te recomienden. Siempre se tú mismo, decide tú. Por ti.
Allí es donde nacen los cimientos de nuestra existencia.
 Su fuerza está en que se halla firmemente sujeta en el abrazo del mundo comprensivo, y en la plenitud de la comunión con todas las cosas.
Es imposible entregar amor si no te quieres a ti mismo.
Aquellas personas que no se aman lo suficiente a sí mismas, que viven en capsuladas, emocionalmente desubicadas o amarradas a las normas y obligaciones de manera rígida, extremista y desconsiderada para con ellas/os mismas/os.
También va dirigido a los que sabían amarse a sí mismos y se han olvidado de hacerlo por los rigores de la vida y por las carreras desenfrenadas hacia el éxito y la fama.
Amarse a sí mismo de manera realista y sana es uno de los principales requisitos de la salud, en toda la extensión del término, y el mejor camino para expresar y comunicar afecto a las personas que queremos.
Cuando pensamos en nosotros mismos por demasiado tiempo, nos contemplamos o nos auto-elogiamos, se nos reprende: "Todos los excesos son malos".
Tienes el derecho a quererte y a no sentirte culpable por ello, a disponer de tu tiempo, a descubrir tus gustos, a mimarte, a cuidarte y a elegir.
No temas al fracaso, recuerda que el fracaso no existe, existen los resultados. Si el resultado que obtienes al principio no es el esperado solo cambia tus acciones hasta que logras el resultado esperado.
Y vive la vida respetando la vida de los demás.
 Mar Gayú

Noticia publicada el 24/03/2012

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