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Tratamientos y Cancer de Mama

¿Qué hay de nuevo en las investigaciones y el tratamiento del cáncer de seno?

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En muchos centros médicos alrededor del mundo actualmente se están realizando investigaciones sobre las causas, la prevención y el tratamiento de cáncer de seno.


Causas del cáncer de seno

Se siguen realizando estudios para descubrir los factores y hábitos en el estilo de vida que pueden alterar el riesgo de cáncer de seno. Los estudios en curso están evaluando los efectos del ejercicio, aumento o pérdida de peso y alimentación en el riesgo de cáncer de seno.


Los estudios sobre el mejor uso de las pruebas genéticas para detectar las mutaciones del BRCA1 y del BRCA2 continúan a ritmo acelerado. Otros genes que contribuyen al riesgo de cáncer de seno también se están identificando. lo que ahora ocurrirá más rápido gracias a que se ha establecido el mapa del genoma humano.


En los últimos años, las causas potenciales de cáncer de seno en el medio ambiente también han recibido más atención. Aunque mucha de la ciencia en este tópico aún está en sus etapas más iniciales, ésta es un área de investigación activa.


Actualmente se está realizando un estudio abarcador y a largo plazo, financiado por el National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS), para ayudar a encontrar las causas del cáncer de seno. En el estudio, conocido como “El Estudio de Hermanas” (Sister Study), se han inscrito 50,000 mujeres que tienen hermanas con cáncer de seno. Este estudio les dará seguimiento a estas mujeres por lo menos durante 10 años y recopilará información sobre los genes, el estilo de vida y los factores ambientales que pudieran causar cáncer de seno. Una rama de “El Estudio de Hermanas”, llamada “El Estudio de Dos Hermanas”, está diseñada para buscar las posibles causas de la aparición temprana del cáncer de seno.


Quimioprevención

Los resultados de varios estudios indican que los moduladores selectivos de receptores estrogénicos (SERM, por sus siglas en inglés), tal como tamoxifeno y raloxifeno, pueden reducir el riesgo de cáncer de seno en las mujeres con ciertos factores de riesgo de esta enfermedad Hasta el momento, sin embargo, muchas mujeres se muestran renuentes en tomar estos medicamentos debido a la preocupación sobre los posibles efectos secundarios.


Los estudios más recientes están investigando si los inhibidores de la aromatasa (medicamentos como el anastrozol, el letrozol, y el exemestano) pueden reducir el riesgo de cáncer de seno en mujeres que han pasado por la menopausia. Estos medicamentos ya se han estado usando como terapia hormonal adyuvante para ayudar a prevenir las recurrencias del cáncer de seno, aunque en este momento ninguno de ellos ha sido aprobado para reducir el riesgo de cáncer de seno.


Por otro lado, la fenretinida, un retinoide, también está bajo estudio como una manera de reducir el riesgo de cáncer de seno (los retinoides son medicamentos relacionados con la vitamina A). En un estudio poco abarcador, este medicamento redujo el riesgo de cáncer de seno tanto como el tamoxifeno. También se han estado estudiando otros medicamentos para reducir el riesgo del cáncer de seno.


Para obtener más información, consulte el documento “Medicamentos para reducir el riesgo de cáncer de seno” de la Sociedad Americana del Cáncer.


Nuevas pruebas de laboratorio

Estudios de expresión genética Uno de los dilemas del cáncer de seno en etapa temprana consiste en que los médicos no siempre pueden predecir con precisión cuáles mujeres tienen un riesgo mayor de que el cáncer regrese después del tratamiento. Por esta razón, casi todas las mujeres, excepto aquellas con tumores pequeños, reciben algún tipo de tratamiento adyuvante después de la cirugía. Para tratar de determinar mejor quién necesitará tratamiento adyuvante, los investigadores han estudiado muchos aspectos del cáncer de seno.


En años recientes, los científicos han podido asociar ciertos patrones de genes con cánceres más agresivos, aquellos que tienden a regresar y a propagarse a áreas distantes. Algunas pruebas de laboratorio basadas en estos hallazgos, tal como las pruebas Oncotipo DX and MammaPrint, ya están disponibles, aunque los médicos siguen tratando de determinar la mejor manera de usarlas. Estas pruebas se describen en la sección "¿Cómo se diagnostica el cáncer de seno?". Otras pruebas también están siendo estudiadas.


Clasificación del cáncer de seno La investigación sobre los patrones de expresión genética ha sugerido algunas nuevas formas de clasificar los cánceres de seno. Los tipos actuales del cáncer de seno se basan en gran parte en la apariencia de los tumores cuando son observados con un microscopio. Una clasificación más nueva, basada en las características moleculares, puede ser mejor al predecir el pronóstico y la respuesta de varios tipos de tratamiento contra el cáncer de seno. La nueva investigación sugiere que hay cuatro tipos básicos de cánceres de seno:


Tipos luminal A luminal B: los tipos luminales son receptor de estrógeno positivo, usualmente de bajo grado, que tiende a crecer lentamente. Los patrones de expresión genética de estos cánceres son similares a las células normales que recubren los conductos y las glándulas del seno (el revestimiento de un conducto o glándula es llamado su lumen). Los cánceres luminal A tienen el mejor pronóstico. Los cánceres luminal B generalmente crecen con un poco más de rapidez que los luminal A, y el pronóstico es no tan favorable.


Tipo HER2: estos cánceres tienen copias adicionales del gen HER2 y de varios otros genes. Por lo general, estos cánceres tienen una apariencia de alto grado cuando son observados con el microscopio. Estos cánceres tienden a crecer más rápidamente y tienen un pronóstico desfavorable, aunque a menudo pueden ser tratados exitosamente con terapias dirigidas, tal como el trastuzumab (Herceptin) y el lapatinib (Tykerb).


Tipo basal: la mayoría de estos cánceres son de los llamados tipo triple negativo, lo que significa que carecen de los receptores de estrógeno o progesterona y tienen cantidades normales de HER2. Los patrones de expresión genética de estos cánceres son similares a células en las capas basales más profundas de los conductos y las glándulas del seno. Este tipo es más común entre las mujeres con mutaciones genéticas BRCA1. Por razones que no son bien entendidas, este cáncer también es más común entre las mujeres jóvenes de la raza negra.


Éstos son cánceres de alto grado que suelen crecer rápidamente y tienen un pronóstico desfavorable. La terapia hormonal y las terapias anti-HER2, como el trastuzumab y el lapatinib no son eficaces contra estos cánceres, aunque la quimioterapia puede ser útil. Actualmente se están conduciendo muchas investigaciones para conocer las mejores maneras de tratar estos cánceres.


Se espera que estas nuevas clasificaciones del cáncer de seno puedan algún día permitir a los médicos adaptar mejor estos tratamientos del cáncer de seno. Sin embargo, se necesitan más investigaciones en esta área antes de que esto sea posible.


Pruebas para la condición HER2 Resulta importante determinar la condición de HER2 del cáncer de seno para obtener una idea de cuán agresivo pudiera ser el cáncer y para determinar si ciertos medicamentos que combaten la HER2 se pueden usar para tratar la enfermedad.


Actualmente se están usando dos tipos de pruebas, la inmunohistoquímica (IHC) y la hibridización fluorescente in situ (FISH), para determinar la condición HER2. Se cree que la prueba FISH en general es más precisa, aunque también requiere de un equipo especial, lo que puede hacer las pruebas más costosas.


Un tipo de prueba más nuevo, conocido como hibridización cromogénica in situ (chromogenic in situ hybridization, CISH) funciona de forma similar a la FISH al usar sondas pequeñas de ADN para contar el número de genes HER2 en las células cancerosas del seno. Esta prueba identifica cambios en colores (no fluorescencia) y no requiere un microscopio especial, lo que puede hacer que esta prueba sea menos costosa. Contrario a otras pruebas, ésta se puede usar en muestras de tejido que han sido almacenadas en el laboratorio.


Algunos estudios han sugerido que otra prueba nueva, la cual mide la cantidad de proteína HER2 en las células cancerosas con más presión que las pruebas actuales, pudiera identificar mejor a las mujeres que tienen más probabilidad de responder a los medicamentos dirigidos a la HER2, tal como trastuzumab (Herceptin).


Células tumorales circulantes Puede que las células se separen del tumor e ingresen a la sangre en muchas de las mujeres con cáncer de seno, según lo han reportado los investigadores. Estas células tumorales circulantes se pueden detectar con pruebas de laboratorio sensibles. Estas pruebas aún no están disponibles para el uso general, aunque puede que en un futuro sean útiles para determinar si el tratamiento (tal como quimioterapia) está funcionando o para detectar la recurrencia del cáncer después del tratamiento.


Estudios por imágenes más recientes

Actualmente se están estudiando varios métodos por imágenes más nuevos para evaluar anomalías que pueden ser cánceres de seno.


Mamocintigrafía (imágenes moleculares del seno) En la mamocintigrafía se inyecta un trazador ligeramente radiactivo, llamado tecnecio sestamibi, en una vena. El trazador se adhiere a las células del cáncer de seno y es detectado por una cámara especial.


Ésta es una técnica más nueva. Algunos radiólogos creen que algunas veces resulta útil para observar áreas sospechosas encontradas en los mamogramas regulares, aunque su función exacta aún no está clara. La investigación actual está dirigida a mejorar la tecnología y evaluar su uso en situaciones específicas, tal como en caso de senos densos en mujeres más jóvenes. Algunos estudios preliminares han sugerido que puede ser casi tan preciso como los exploradores más costosos de imágenes por resonancia magnética (MRI). Esta prueba, sin embargo, no reemplazará su mamograma de detección usual.


Tomosíntesis (Mamografía 3D) Esta tecnología es básicamente una extensión del mamograma digital. Para esta prueba, la mujer se acuesta boca abajo en una camilla que tiene un orificio por el cual cuelga el seno, y una máquina toma radiografías mientras rota alrededor del seno. La tomosíntesis permite que el seno sea visto como muchas secciones delgadas que se pueden combinar en una imagen tridimensional. Puede que les permita a los médicos detectar lesiones más pequeñas o aquellas que no podrían verse en los mamogramas convencionales. Todavía esta tecnología sigue considerándose experimental y aún no está disponible.


Varios otros métodos por imágenes experimentales, incluyendo imágenes térmicas (termografía) se discuten en el documento disponible en inglés Mammograms and Other Breast Imaging Procedures de la Sociedad Americana del Cáncer.


Tratamiento

Tipos de mastectomía más nuevos Actualmente se están estudiando métodos más nuevos a la mastectomía para tratar de ofrecer mejores resultados sobre la apariencia.


Para esto, la mastectomía con conservación del pezón es un método que es similar a la mastectomía con preservación de la piel en el que se corta el pezón y la areola cuando se extirpa el tejido del seno. En la mastectomía con conservación del pezón se raspa el tejido del pezón y la areola y un patólogo lo examina. Luego el pezón y la areola se pueden reconectar siempre y cuando no se encuentren células cancerosas cerca de ellos.


Se necesitan más estudios de estas técnicas para asegurar que no resulten en un riesgo excesivo de cáncer que se origina o regresa.


Cirugía oncoplástica La terapia de conservación del seno (tumorectomía o mastectomía parcial) a menudo se puede usar para los cánceres de seno en etapa temprana. Sin embargo, en algunas mujeres los senos pueden quedar con tamaños y/o formas diferentes. Para los tumores más grandes, puede que ni siquiera sea posible, y que se necesite una mastectomía en lugar de la cirugía para conserva el seno. Algunos médicos resuelven este problema mediante la combinación de cirugía del cáncer y técnicas de cirugía plástica, lo que se conoce como cirugía oncoplástica. Esto normalmente conlleva darle una buena forma al seno cuando se hace la cirugía inicial de conservación del seno, y también puede significar que haya que operar el otro seno para que ambos senos sean más simétricos. Este enfoque aún es relativamente nuevo, y no todos los médicos lo consideran apropiado.


Cirugía de reconstrucción del seno Aunque el número de mujeres con cáncer de seno que optan por la terapia de conservación del seno ha aumentado constantemente, hay algunas mujeres que, por razones médicas o personales, seleccionan la mastectomía. Algunas de ellas también seleccionan la cirugía reconstructiva para restaurar la apariencia de los senos.


Los avances técnicos en el área de la cirugía microvascular (reconexión de los vasos sanguíneos) han convertido a los procedimientos de colgajo libre en una opción para la reconstrucción del seno. Para más información sobre los tipos de reconstrucción del seno, remítase al documento de la Sociedad Americana del Cáncer “Reconstrucción del seno después de la mastectomía”.


Durante varios años, la preocupación sobre una posible relación entre los implantes de seno y las enfermedades del sistema inmunitario ha desalentado a muchas mujeres a seleccionar los implantes como un método de reconstrucción del seno. Los estudios recientes han encontrado que aunque los implantes pueden causar algunos efectos secundarios (como la formación de tejido cicatricial firme o rígido), las mujeres que tienen implantes no corren un mayor riesgo de enfermedades del sistema inmunitario que las mujeres que no se han sometido a esta cirugía.


De manera similar, la preocupación de que los implantes de seno aumentan el riesgo de recurrencia de cáncer de seno o la formación de nuevos cánceres no está apoyada por ninguna evidencia.


Radioterapia Para las mujeres que necesitan radiación después de la cirugía de conservación del seno, las técnicas más recientes, tal como radiación hipofraccionada o radiación parcial acelerada al seno, puede ser tan eficaz mientras ofrecen una manera más conveniente de recibirla (contrario a los tratamientos convencionales y diarios de radiación que toman varias semanas de finalizar). Estas técnicas se describen en la sección, "¿Cómo se trata el cáncer de seno?"


Se están realizando estudios abarcadores para determinar si estas técnicas son tan eficaces como la radiación convencional en ayudar a prevenir las recurrencias del cáncer.


Nuevos medicamentos de quimioterapia Debido a que los cánceres de seno avanzados a menudo son difíciles de tratar, los investigadores están siempre descubriendo nuevos medicamentos.


Se ha desarrollado un nuevo medicamento que ataca los cánceres causados por mutaciones BRCA. El medicamento, llamado olaparib, mostró ser eficaz en el tratamiento de cánceres de seno, ovario, próstata que se habían propagado y que eran resistentes a otros tratamientos. Actualmente se realizan estudios adicionales para saber si este medicamento puede ayudar a las pacientes que no tienen mutaciones BRCA.


Terapias dirigidas Las terapias dirigidas son un grupo de medicamentos más nuevos que se aprovechan específicamente de los cambios genéticos en las células que causan cáncer.


Medicamentos que atacan a HER2: el trastuzumab (Herceptin) es un anticuerpo monoclonal (una versión artificial de una proteína específica del sistema inmunitario) usado para tratar a las mujeres con cáncer de seno. Funciona evitando que la proteína HER2 promueva el crecimiento excesivo de las células de cáncer de seno, y también puede ayudar a que el sistema inmunitario combata el cáncer.


El lapatinib (Tykerb) es una terapia dirigida de molécula pequeña que se toma en forma de tableta, y que fue aprobada por la FDA para la mujer que padece cáncer de seno avanzado con HER2- positivo, cuyo cáncer está creciendo a pesar de estar recibiendo el trastuzumab. Los estudios más nuevos están analizando el uso de este medicamento en lugar del trastuzumab para el cáncer de seno en etapa inicial.


Otros medicamentos que atacan la proteína HER2 se están investigando en estudios clínicos.


Medicamentos contra la angiogénesis: para que el cáncer crezca, se deben formar vasos sanguíneos que nutran a las células cancerosas. Este proceso se llama angiogénesis. El análisis de la angiogénesis en muestras de cáncer de seno puede ayudar a establecer el pronóstico. Algunos estudios han encontrado que los cánceres de seno que están rodeados de muchos vasos sanguíneos pequeños nuevos son más propensos a ser agresivos. Se necesitan más investigaciones para confirmar esto.


El bevacizumab (Avastin) es un medicamento anti-angiogénesis que se puede usar en combinación con el medicamento de quimioterapia paclitaxel (Taxol) en las pacientes con cáncer de seno metastásico.


También se están fabricando otros nuevos medicamentos que pueden ser útiles en prevenir la formación de nuevos vasos sanguíneos. Varios de estos medicamentos se están probando actualmente en algunos estudios clínicos.


Medicamentos que atacan el EGFR: el receptor de factor de crecimiento epidérmico (EGFR) es otra proteína que se encuentra en altas cantidades en la superficie de algunas células cancerosas. Algunos medicamentos que atacan el EGRF, tal como cetuximab (Erbitux) y erlotinib (Tarceva) ya se están utilizando para tratar otros tipos de cánceres, mientras otros medicamentos anti-EGFR aún e consideran experimentales. Se están realizando estudios para determinar si estos medicamentos pudieran ser eficaces contra los cánceres de seno.


Otros medicamentos dirigidos: el everolimus (Afinitor®) es un nuevo tipo de medicamento de terapia dirigida que se aprobó recientemente para tratar el cáncer de riñón. En un estudio, el letrozol más el everolimus funcionaron mejor que el letrozol solo al reducir el tamaño de los tumores del seno antes de la cirugía. Se planean realizar más estudios sobre el uso de este medicamento.


En los últimos años, se han identificado muchos otros blancos potenciales de nuevos medicamentos contra el cáncer de seno. Actualmente se están estudiando medicamentos basados en estos blancos, aunque la mayoría aún se encuentra en fases iniciales de estudios clínicos.


Bifosfonatos Los bifosfonatos son medicamentos que se usan para ayudar a fortalecer y reducir el riesgo de fracturas en huesos que han sido debilitados por el cáncer metastásico del seno. Ejemplos de éstos son el pamidronato (Aredia) y el ácido zoledrónico (Zometa).


Un estudio reciente sugirió que cuando se combina con terapia hormonal para tratar el cáncer de seno en etapa inicial, el ácido zoledrónico puede reducir el riesgo de cáncer recurrente. Se necesitan más estudios para determinar si los bifosfonatos deben ser parte de la terapia convencional para el cáncer de seno en etapa inicial.


Vitamina D Un estudio reciente encontró que las mujeres con cáncer de seno en etapa inicial que tuvieron deficiencias de vitamina D tenían una probabilidad mayor de que sus cánceres regresarán en una parte distante del cuerpo y de tener un pronóstico menos favorable. Se requiere de más investigación para confirmar este hallazgo y aún no se ha aclarado si el consumo de suplementos de vitamina D sería útil. No obstante, debe hablar con su médico sobre someterse a una prueba para determinar si sus niveles de vitamina D son saludables.


Denosumab Cuando el cáncer se propaga a los huesos, causa un incremento en los niveles de una sustancia llamada RANKL, la cual es importante en el metabolismo de los huesos. Los niveles más altos estimulan a las células llamadas osteoclastos a destruir los huesos. Un nuevo medicamento, llamado denosumab inhibe (actúa contra) la RANKL y puede ayudar a proteger los huesos. En estudios preliminares, este medicamento parece ayudar incluso después que los bifosfonatos dejan de funcionar. Actualmente se realizan más estudios al respecto.

Fecha de última actualización: 09/29/2009

Doctor José Javier Salvá Garau. Ginecólo

Viajes y salud.
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